Veinte Años Después... Presionar aqui para
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Por: Otras Fuentes
11 de Julio de 2005
Gil Reyes
Dicebamus Esternae Die,
locución latina pronunciada de la manera más sencilla y natural por el insigne escritor
español Fray Luis de León, cuando se dirige a sus alumnos al momento de reiniciar sus
actividades como profesor de la Universidad de Salamanca, después de una ausencia de
cinco años, lleva implícito la sensación de que jamás había estado ausente de sus
labores cotidianas, ya que al traducirla al castellano nos encontramos que textualmente
dice: Como decíamos ayer
y viene a mi memoria ahora porque Veinte Años
después
, los integrantes de la promoción de bachilleres del año 85 del Colegio
Loyola, se reencuentran en sus instalaciones como si jamás hubiesen estado ausentes pero
con objetivos específicos, claros y bien definidos. Todo comienza con la planificación y
preparación de esta actividad por parte de dos integrantes de esta promoción, cuando
deciden constituirse en organizadores del mismo, ellos son: Luisa Castrillo de Hacker y
Henry Valero, Odontóloga y Administrador. Recordemos brevemente la tarea de estos
jóvenes: El número de graduandos fue de 117 bachilleres repartidos en tres secciones: 2
de ciencias y 1 de humanidades. Contactaron a 110 ex compañeros y lograron una asistencia
de 75 de ellos. ¿Cómo lo hicieron?, No lo sabemos, pero si debo decir, que este
reencuentro fue todo un éxito. Y como quiera que a la mayoría le entusiasmo la idea,
cada uno puso, su granito de arena, para hacerla realidad y permitirse soñar que jamás
han estado ausentes de este colegio que ha hecho historia en materia Educativa en Ciudad
Guayana. Orgullo debe ser para la Institución y sus Directivos reencontrarse con este
grupo de jóvenes, veinte años después, convertidos en profesionales de distintas
especialidades de las ciencias y el arte y así tenemos: Médicos, Abogados, Ingenieros,
Licenciados en Educación y Relaciones Industriales, Economistas, Administradores,
Odontólogos, Periodistas y Arquitectos etc., unos al servicio del Estado y otros en el
libre ejercicio de su profesión y otros aun más lejanos, aportando sus conocimientos en
países extranjeros hermanos tales como España, Holanda, los Emiratos Árabes, de donde
vino el ingeniero Oscar Iovingo, de Estados Unidos llegaron los esposos Ricardo Perales y
Giovanna Braca, y de distintas partes de Venezuela vinieron: de Caracas, Lilia María
Casado, Edgardo Malavé e Ixora Romero, Abogados; de Valencia: Oscar Valera y Niurka
Reyes, Licenciados en Relaciones Industriales; de Valera: Mariela Chelebi y Endrina
Acevedo; de Maturín, Noel Valery; de Margarita, Alexis Gebran; de Puerto la Cruz: María
Esther Becerra, Comunicadora Social; Leobaldo Chacín, ingeniero; Sergio Remo, Ingeniero,
de Río Caribe, Oscar González, Abogado, de Puerto Ordaz, Ana Belisario, Patricia
Grisafe, Mariela Cabello, Martha Shultz, Abogados. Rodrigo Malagón, Periodista y Lisbeth
Cabello, Relaciones Industriales, José Miguel Fernández y Solveig Gallo, comerciantes y
otros que no recuerdo sus nombres pero que aun está en el ambiente el calor de su
presencia. ¿Que dejó este reencuentro? Muchas cosas: sentimentales unas y materiales
otras, a saber: un proyecto bandera: La climatización del Colegio y en este sentido
donaron todos los recursos necesarios para la ambientación de las aulas con
acondicionadores de aires, igualmente donaron el material bibliográfico necesario para el
funcionamiento de la Biblioteca que se instalará en el Centro de Capacitación y
Formación Ciudadana de la UD 128 o Brisas del Orinoco, que a tal efecto inaugurará
próximamente el Colegio Loyola con motivo de los 40 años de su fundación y los 50 años
de Fe y Alegría. Se dictarán cursos de Electricidad, Electrónica, Mecánica, Plomería,
Peluquería y Manualidades, para beneficiar a los jóvenes de estas barriadas. Cosas
sentimentales tales como, recordar anécdotas de esa vida estudiantil y de esa etapa más
hermosa de la vida como lo es la adolescencia, donde algunos alcanzaron su grado de
bachiller, sin haber entendido, quizás, su significado y la importancia de este paso en
su futura carrera. Sirvió para convertirse en ejemplo a seguir por nuevas generaciones y
sirvió además para dejar en el recuerdo de cada uno de los presentes, el calor y el
cariño, de una amistad que a pesar de los 20 años de ausencia, sin verse, sin
encontrarse, sin vivir juntos las cotidianidades de la vida, permanece incólume como el
primer amor del ser humano que siempre será algo inolvidable; sirvió para recordar
vivencias y travesuras acaecidas en tiempo pretérito en los pasillos y las aulas de la
Institución. Este reencuentro se inició con un programa radial en la emisora La Mega
Estación, 88.9 en el programa Rock And Pop, conducido por J.C. Guerrero. El mismo día y
en horas de la noche en casa de la doctora Luisa Castrillo hubo un ágape donde
compartieron hasta altas horas de la noche, recordando momentos felices de su estancia en
este colegio y momentos de tristeza, sufrimientos y sinsabores. Continúa el sábado 25
con una misa en la capilla del colegio, oficiada por los Padres: Tarcisio Moreta y
Mauricio Lahuerta, participaron los integrantes de la promoción, profesores y personal
administrativo formalmente invitados y a quienes encontraron con sus cabelleras plateadas
por la nieve de los años, pero al mismo tiempo, cargadas de sentimiento, amor y
conocimiento superior al de aquellos tiempos de 20 años atrás. Hubo la asistencia de
algunos padres y la presencia de los hijos de los bachilleres de la promoción lo que nos
hizo recordar aquellas famosas verbenas familiares que se realizaban en las instalaciones
del colegio los días domingo. Estuvieron presentes, los profesores, Pablo y June,
padrinos de la promoción, además, Carmen Emilia, Daniela, Alexia, Omar, Martha, Leyda,
Aura, Rafael, y Soledad. También estuvieron presentes el Padre Mora actual Rector de
Colegio, el Padre Sabino, Padre Superior, el Padre Moreta y el Padre Lahuerta. Deja un
grato sabor a escuela, a enseñanza, a aprendizaje, a ejemplo este reencuentro porque el
mismo ha quedado institucionalizado.
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